jueves, 28 de enero de 2016

Lo que dicen los dioses, Alberto Ávila Salazar

De la colección Off Versátil, sección de novela negra, thriller y suspense de Versátil Ediciones, me llegó hace ya unos meses Lo que dicen los dioses, de Alberto Ávila Salazar.
En su momento me sedujo la sinopsis pero me llegó en mala época y se convirtió en uno de esos libros que van quedando relegados en la mesilla de noche y a los que otros siempre adelantan. Por fin he podido leerla y reconozco el trato injusto que recibió de mi parte esta novela que me pareció original y atrevida en su planteamiento y desarrollo.



Sinopsis:

Dicen que el tiempo lo cura todo, pero no es verdad, hay crímenes que son demasiado terribles.
Lo que dicen los dioses trata de uno de estos crímenes que parecen destinados a obsesionar a las generaciones venideras.
En el Madrid de los años cuarenta, un carnicero emprende una brutal carrera asesina. Introvertido y seco, pero respetado y buen trabajador, alberga terribles fantasías morbosas. Varios años después un comisario de policía y una extraña médium, al rescatar del olvido aquel asunto, quedan trágicamente atrapados en él. Han visto más de lo que podían soportar y algo en ellos se ha roto, su mirada perderá toda inocencia. En 1975 una joven periodista vuelve a exhumar aquellos crímenes y descubre que detrás de ellos hay mucho más de lo que parece. Con el paso del tiempo se darán cuenta de que se enfrentan a un crimen cuya solución siempre es esquiva.


Mi lectura:

Serena Conti es una italiana llegada a España a finales de 1945. Poco después su marido murió. "Aquel suceso convirtió a Serena en médium".
Una mañana, paseando por Madrid, tiene una visión. Cuatro o cinco chicas muy jóvenes y vestidas de novia. Se cita con el comisario de policía Roberto Iríbar, en cuyos casos la italiana lleva varios años colaborando, y le lleva hasta el local en el que hace años había una carnicería. Allí encuentran los restos de las niñas. Del carnicero ni rastro.
En 1975 Mariana Salgueiro, redactora de la revista Arcturus, especializada en temas paranormales, decide investigar qué fue de aquel caso y los extraños fenómenos que lo rodean.

Dice David G. Panadero, director de la colección Off Versátil, en el prólogo: "Alberto Ávila ha tenido la habilidad de disfrazar de "lectura fácil" lo que en realidad es una apuesta arriesgada" Y dice bien. Lo que dicen los dioses es una novela cuyo estilo sencillo y directo, casi esquemático a veces, puede llevar al engaño en sus primeras páginas. Sin embargo, enseguida nos damos cuenta de que no es esta una obra fácil y resultona sino todo lo contrario. Conseguir enganchar al lector como lo hace desde el principio, intrigarlo, invitándole a continuar con la lectura para descubrir más,con esa sencillez en la prosa, ese contar las cosas sin florituras, con un estilo más periodístico que literario, es un acierto.
Tenemos ante nosotros una novela negra en la que el misterio no será descubrir al asesino, a ese lo conoceremos desde el principio. La intriga vendrá de la mano de lo sobrenatural que Alberto Ávila logra integrar en la historia con naturalidad y credibilidad. Otro acierto nada fácil de conseguir.

"A veces los fantasmas llenan de alegría una casa. Serena Conti, que no había tenido hijos, decidió adoptar a las niñas espectrales. Se las llevó andando desde Héroes del 10 de Agosto a su casa, en Lagasca. Formaban una extraña comitiva; Serena la encabezaba orgullosa y las niñas, invisibles para casi todo el mundo, avanzaban ebrias en un mundo solar por el que apenas se podían desenvolver. Desde ese día la italiana, cuya cordura ya estaba puesta en entredicho por muchos, afianzó su reputación de persona fuera de sus cabales."

Los personajes están muy bien dibujados por el autor. La maternal Serena, el ateo comisario, el horrendo asesino, la joven periodista, todos están perfectamente definidos. Pero me gustaría destacar el trabajo de Alberto con el criminal de su novela. Sus asesinatos son horrendos, no sólo por los hechos en sí, que también, pero es que se cometen sobre niñas, lo que lo hace más deplorable aún. Consigue transmitir el horror del delito y la maldad del homicida sin necesidad de caer en lo escandaloso. No hay escenas escabrosas, sino relatadas con prudencia y sensatez. No necesita recurrir al morbo innecesario ni al exceso de detalles violentos porque dispone de otros recursos.

En resumen, y como es obvio, me ha gustado la novela y os recomiendo su lectura.


Ficha técnica:

Lo que dicen los dioses
Alberto Ávila Salazar
Versátil Ediciones. Off Versátil
Fecha de publicación: 08 de 06 de 2015
Temática principal: novela negra, thriller
224 páginas
Formato: 13,5 x 23 cm.
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-943582-3
Precio: 16 €

Gracias a Versátil Ediciones por el ejemplar.

jueves, 7 de enero de 2016

Víctor del Árbol gana el Premio Nadal 2016

elconfidencial.com


Ya va para diez años desde que Víctor del Árbol publicó su primera novela, El peso de los muertos. Desde entonces La tristeza del samurái, Respirar por la herida y Un millón de gotas no han hecho más que incrementar su calidad como escritor y la cantidad de lectores fieles, entre los que me encuentro.
Para él y, por extensión, para sus seguidores 2016 ha venido con una gran noticia: su novela La víspera de casi todo acaba de ganar el Premio Nadal. Así que ya tengo apuntado para febrero, cuando saldrá a la venta, su compra, "una historia de grandes personajes y de su incansable lucha por huir hacia delante y escapar de su pasado".



viernes, 7 de agosto de 2015

Ishq. El color de las granadas, Juan Andrés Moya Montañez

Vuelvo después de unas semanas de descanso del blog, que no de lecturas. Y me temo que no será para retomar el ritmo ya que este verano se me está haciendo un poco difícil encontrar el tiempo y las ganas necesarias para escribir una reseña. A un estío demasiado caluroso para lo que suele ser habitual por estas tierras norteñas se le une el que por fin tengo un trabajo estable y que el escaso tiempo libre lo dedique a mis peques. Ya volverá septiembre y con él las rutinas escolares. Espero entonces poder dedicarme de nuevo al blog.
Por el momento robo un poquito de tarde a los niños para traeros una lectura que me había comprometido a reseñar: ISHQ: El color de las granadas, de Juan Andrés Moya Montañez.
En el momento en que acepté no tenía ninguna referencia salvo de la conocer a su autor a través del portal de opinión Ciao donde escribe unas opiniones magníficas. Tras su lectura debo reconocer que ha sido una novela que me impresionó desde el prólogo ya que me esperaba otra cosa, quizás algo más sencillo, más ingenuo, de un autor desconocido y no la poética y culta prosa que encontramos desde la primera a la última hoja.





Sinopsis:

¿Qué lleva al heredero de un imperio a renunciar a todo cuanto posee, a la enormidad de su linaje, a su propia magnificencia? ¿Qué podría ser más importante que un reino indestructible? Quizá la más leve y vulnerable de las criaturas.

Cuando el hombre más poderoso del mundo, aquel que podría disponer de toda mujer, desea
a la única que le está vetada, comprende que sus riquezas son sólo polvo, que su trono no es más que barro; que es tan pobre como el más ruin de los miserables.

Porque lo que no han logrado destruir ejércitos infinitos ni héroes sobrehumanos puede
quebrarse bajo la mirada de una esclava. Porque no hay rey ni fortaleza ni armadura que someta el amor de una mujer.


Mi lectura:

Nuruddin es el heredero del imperio mongol, el hijo del emperador, pronto a sucederle. Por ello su madre, la reina Mariam, quiere que escoja una esposa que le acompañe en el trono. Pero Nuruddin está más preocupado por la poesía que por el gobierno del imperio y rehúye sus obligaciones. Ninguna de las jóvenes que su madre le presenta es de su agrado, hasta que el destino hace que se cruce en su camino, más concretamente en su baño, la esclava Anarkali. Desde ese mismo momento no habrá descanso para ninguno de los dos, siempre uno presente en el pensamiento del otro, en un amor imposible que pondrá en riesgo sus propias vidas y el futuro del reino.

"Si uno de entre esos miles de hombres a los que dirigiría como portavoz lo viera en aquel instante tan roto, tan pequeño ¿no se burlaría de él? Si aquel al que llamaba padre, a quien no le faltaron las fuerzas para degollar a tantos como debió en honor de su linaje, lo encontrase de aquel modo, quebrado por una fantasía, hipando por una mujer que ni siquiera merecía ser considerada como tal, escoria, una repugnante esclava, ¿no lo declararía indigno de su imperio? La sangre de sus antepasados, de Babur y de Humayun, orgullosos, altaneros, soberbios, no parecía correrle por las venas. Su actitud habría agraviado al  mismísimo Gengis Kan, de quien procedía su progenie."

"Sostuvo entre las manos el rostro de su hijo y lo halló azorado, lúgubre y mustio.
- Nos debemos al imperio, baita. Se nos ha concedido el honor de vivir para él, de decidir por él, de ser su extensión misma. Y, a cambio, somos los prisioneros de nuestros privilegios. Al campesino le está prohibido el descanso; al esclavo, vetada la libertad. A nosotros se nos impide escoger con el corazón y debemos siempre hacerlo con la razón. [...]... no olvides que los días de tu padre son limitados y cuando asciendas al trono, el pueblo exigirá una reina a tu lado. Y jamás debes desobedecer al pueblo."

Como decía al principio me sorprendió la novela desde el primer momento. No por la temática, un amor imposible entre desiguales, sino por su prosa, por la poesía que destila cada párrafo, por el tratamiento del tema y los personajes y por que el autor fuese un hombre. Normalmente estos argumentos son desarrollados por autoras. Seximos aparte me he encantado el enfoque que Juan Andrés le da a la novela.

La obra está dividida en capítulos cortos lo que le da cierto ritmo. Y digo cierto porque si algo tuve claro desde el principio es que El color de las granadas ha de leerse con tiempo, despacio, disfrutando de cada párrafo, de cada frase, de cada comparación o metáfora para poder absorber en su totalidad la poesía y el amor que el autor ha puesto en ella.
Y aquí radica el gran riesgo de la novela desde un punto de vista comercial ya que si bien es su punto fuerte también es su handicap porque, no nos engañemos, en la sociedad actual donde todo tiene que ser rápido y directo, conciso y fácil, queda cada vez menos hueco para disfrutar de una lectura pausada.
Las editoriales nos bombardean con superventas clónicos, historias masticadas y predecibles, de lectura facilona y que no suponga ningún esfuerzo para el lector. El común de los lectores queremos novelas que nos entretengan de camino al trabajo, que nos alegren una vida estresante o nos duerman por la noche pero que no nos hagan estrujar la neurona ni, dios nos libre, acudir al diccionario.

Desde aquí felicito a Juan Andrés Moya Montañez por su pluma, por su valor en esta obra y le deseo suerte en este difícil mundo editorial.

El único pero que le pongo es la maquetación en la versión epub que yo tengo. Salvando este fallo, que al principio me incomodó la lectura pero al que me acabé acostumbrando, recomiendo la novela.


Ficha técnica:

Formato: Versión Kindle
Tamaño del archivo: 828 KB
Longitud de impresión: 256
Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
Idioma: Español
ASIN: B00U9OB7L8
Precio: 3,95 €


miércoles, 17 de junio de 2015

Adiós, muñeca, Raymond Chandler

Siendo como es la novela negra uno de mis géneros favoritos hay autores de cabecera que no pueden faltar en mi estantería: los grandes maestros. Por supuesto no los he leído todos. Pero procuro añadir alguno cada año y de vez en cuando releo otros. Uno de ellos es el gran Raymond Chandler, padre del detective privado Philip Marlowe. Irónico, cínico, con una prosa cargada de excelentes diálogos y buenísimas descripciones, limpias y concisas, y unas historias con un poso de moralidad y crítica social, es uno de mis favoritos, del que tantos escritores han bebido después.
El sueño eterno es la primera novela que protagoniza Marlowe, personaje que nació en la revista pulp Black Mask en la que Chandler comenzó a escribir. A ésta le sigue Adiós, muñeca, de la que hoy os traigo mi reseña.



Sinopsis:

Considerada por algunos críticos como la mejor novela de Raymond Chandler (1888-1959), la indagación en la corrupción que supone Adiós, muñeca (1940) supuso un paso más para el autor en su personal interpretación de las convenciones del género negro. Si en El sueño eterno era un caso de chantaje el que servía de urdimbre para la acción de Philip Marlowe, en Adiós, muñeca será la búsqueda que emprende, tras salir de la cárcel, de su «pequeña Velma» el singular gigante Moose Malloy («Incluso en Central Avenue, que no es la calle más discreta del mundo en materia de vestimenta, pasaba tan inadvertido como una tarántula en un trozo de bizcocho») la que desencadene un siniestro recorrido que desenmascara los resortes del poder en una ciudad en la que «las leyes se hacen para los que pagan».


Mi lectura:

Adiós, muñeca segunda novela de Raymond Chandler, protagonizada por Philip Marlowe, es, en su estructura y características, parecida a la anterior, El sueño eterno, pero, en mi opinión la supera.

En ella Moose Malloy se cruza en el camino de nuestro detective. "Era un hombre grande, aunque no medía más allá de un metro noventa y cinco ni era mucho más ancho que un camión de cerveza." Acaba de salir de la cárcel y acude a Florian's en busca de su "pequeña Velma", una cantante de cabaret pelirroja y atractiva. Pero han pasado ocho años, ha perdido el contacto, su prometida ya no trabaja allí y sus pesquisas en el bar terminan con un muerto.
Mientras ayuda al incompetente policía al frente de la investigación a encontrar a Malloy a Marlowe lo contratan para acompañar a un hombre en una entrega de dinero. Lo que en principio parecía una manera fácil de ganarse unos dólares se complica con otro asesinato en el que se mezclan robo de joyas, chantaje y la inevitable rubia fatal. Ambas tramas avanzan paralelas hasta encontrarse.

En sus novelas Chandler nos hace un pesimista retrato de época de la sociedad norteamericana en general, y de la ciudad de Los Ángeles en particular, en la que pocos salen bien parados. Racismo, corrupción, ámbición sin límites éticos, alta criminalidad y decadencia moral son algunas de las "virtudes" de las que hacen gala sus personajes. Y en este escenario, como faro en medio de una tormenta, el detective Philip Marlowe, incorruptible, cínico, inteligente, ácido, genial.
Si El sueño eterno me gustó, Adiós, muñeca es aún mejor. En cada página hay una descripción brillante o un diálogo magistral que subrayar, todo regado de metáforas ingeniosas y observaciones mordaces y concisas.

En muchas de mis reseñas destaco lo que más me ha gustado de la lectura. Con Chandler me es imposible destacar un rasgo sobre otro. ¿Sus descripciones, la ambientación, los personajes, los diálogos, el ritmo? Todo es bueno en él y sumado da como resultado una gran novela negra que os hará disfrutar con su lectura o, como es mi caso, con cada relectura.

"La casa misma no era para tanto. Más pequeña que el palacio de Buckingham, más bien gris tratándose de California y, probablemente, con menos ventanas que el edificio Chrysler."

"-Una chica simpática, pero no es mi tipo.
-¿No le gustan simpáticas?
-Me gustan las chicas atractivas y lustrosas, duras y muy pecadoras."

"-No he hecho ninguna observación -dijo.
-Las observaciones quieren que usted las haga -dije yo-. Están con la lengua fuera esperando a ser dichas."

Así que, si os gusta el género, os recomiendo ir a la fuente de la que tantos escritores han bebido y leer al maestro de maestros (y maestrillos), al genial Raymond Chandler.


Ficha técnica:

Adiós, muñeca
Raymond Chadler
Alianza Editorial
296 páginas
Tapa blanda bolsillo
ISBN: 9788420672335


sábado, 13 de junio de 2015

Ofrenda a la tormenta, Dolores Redondo

Hace dos años que leí la primera entrega de la trilogía ambientada en el valle del Batzán, El guardián invisible, de Dolores Redondo, de la que me gustó la intención de la autora de mezclar la mitología navarra con la novela policíaca. Unos meses más tarde le siguió Legado en los huesos, entrega que continúa en la misma línea. (Ambos están reseñados y, si os interesa, podéis leer mis impresiones sobre ellos aquí y aquí). Y hace unas semanas, con la pretensión por mi parte de cerrar la trilogía, le llegó el turno a Ofrenda a la tormenta.
He tardado en escribir la reseña por dos razones. La primera es la falta de tiempo y la segunda es que terminé la novela con sentimientos encontrados y pensé que debía dejarla reposar a ver cuáles prevalecían.



Sinopsis:

Ha pasado ya un mes desde que la inspectora de la Policía Foral recuperó a su hijo y pudo detener a Berasategui. Pero a pesar de que tanto la Guardia Civil como el juez Markina dan por muerta a Rosario, Amaia siente que no está libre de peligro, un desasosiego que sólo Jonan comprende.
La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa: el bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión digital, y además, su padre intenta llevarse el cadáver. La bisabuela de la pequeña sostiene que la tragedia es obra de Inguma, el demonio que inmoviliza a los durmientes, se bebe su aliento y les arrebata la vida durante el sueño. Pero serán los análisis forenses del doctor San Martín los que convencen a Amaia
Salazar de investigar otras muertes de bebés, que pronto revelarán un rastro inaudito en el valle.
Berasategui muere, entonces, inexplicablemente en su celda, lo que despliega una trepidante
investigación que llevará a Amaia al auténtico origen de los sucesos que han asolado el valle de Baztán.
Y mientras, desde el bosque, una impresionante tormenta llega para sepultar la verdad más demoledora.


Mi lectura:

Como os decía al principio Ofrenda a la tormenta es la tercera entrega de la trilogía del Batzán. Según la RAE una trilogía es un "conjunto de tres obras literarias de un autor que constituyen una unidad". Y mi primer enfado con la novela es el mosqueo que me entra al terminarla y ver que quedan algunos cabos sueltos, no muchos, pero sí los suficientes para tener de lo que tirar en el futuro.
Para confirmar mis sospechas en mayo leo una entrevista concedida por la autora al periódico La Nueva España en la que nos dice lo siguiente: "Necesitaba contar otras historias, pero cuando acabe la novela que estoy escribiendo volveré con Amaia Elizondo". Y yo, inocente de mí, me enfado. ¿Para qué vamos a estrujarnos las neuronas? Si esto funciona exprimámoslo más.

Estoy algo dispersa hoy y he empezado la casa por el tejado y la reseña por el final. A ver si consigo enderecharlo un poco.

Os pongo en antecedentes porque, y aquí sí seguimos al pie de la letra el concepto de trilogía, las tres novelas son un todo y sin leer las anteriores difícilmente seguiremos el hilo de ésta. Si habéis leído la sinopsis os habréis dado cuenta de que todo son referencias a personajes presentados en entregas previas. Aún habiéndolas leído había momentos en los que tenía que pararme para situar algún hecho o personaje porque me hacía un lío.

Amaia Salazar nació en Elizondo, en el valle del Batzán. Actualmente vive en Pamplona con su marido James, escultor norteamericano. Su infancia no fue precisamente feliz ya que creció aterrorizada por su madre. Tiene dos hermanas, con quienes mantiene relaciones dispares, y una tía, que lee el tarot. Buscaba un embarazo y al mismo tiempo le daba miedo la idea de la maternidad pero finalmente lo consigue y tiene un hijo.
En el plano profesional es la primera mujer en llegar a inspectora de homicidios de la Policía Foral. Si a su llegada tuvo que superar algunos prejuicios ahora es respetada y valorada en su trabajo.
Desde la primera entrega los planos personal y laboral de Amaia están entretejidos utilizando como nexo la mitología navarra y a su madre como elemento oscuro. En este sentido los asesinatos que deberá resolver tienen referencias a algún ser legendario pero no sólo éso sino que va descubriendo que algunos ritos ancestrales siguen llevándose a cabo a su alrededor o con ella como protagonista.

En esta entrega la víctima es un bebé de pocas semanas. Si el suceso es duro de por sí la reciente maternidad de Amaia la hace aún más sensible al caso. La investigación que lleva a cabo le lleva a descubrir que no se trata de un hecho aislado sino que las muertes de bebés han ido produciéndose en la zona desde hace tiempo sin levantar sospechas. Y nuevamente se cruzan en su camino extraños ritos atávicos.

Nuevamente consigue Dolores Redondo recrear una atmósfera misteriosa. Ese valle navarro cerrado, con bosques antiguos que la mitología de la zona puebla de seres fantásticos, carreteras sinuosas y en ocasiones impracticables, que parece permanentemente cubierto por la niebla o la lluvia, se convierte en un personaje más de la historia.

Otro punto fuerte de la trilogía son los personajes, sobre todo los femeninos. Mujeres con personalidades muy marcadas, duras y fuertes. Las relaciones que se establecen entre ellas, las luchas de poder, están muy bien retratadas. Sin embargo me quedé con la impresión de que, después de tres libros, algún detalle se quedaba aún en el aire.

Y hasta aquí os cuento, que no quiero desvelar ninguna intriga de la novela. Lo que sí voy a hacer es retomar el hilo con el que comencé mi opinión y contaros el segundo punto que me desagradó de esta entrega aunque no en profundidad porque, como digo, no quiero estropear la lectura a nadie.
Simplemente diré que una relación de Amaia, no aclaro de qué tipo, rompe, en mi opinión, la coherencia del personaje. Y como este era un rasgo, para mí, fundamental en ella me chafó un poco la lectura.

Resumiendo, en su conjunto, la trilogía me gustó. Salvando algún cabo suelto y asumiendo que no es una novela policíaca de manual es una lectura entretenida con buenas dosis de intriga, unos personajes atractivos y una espectacular ambientación. Eso sí, recomiendo leer las tres entregas por orden y no dejar pasar mucho tiempo entre una y la siguiente.
Si no os gusta el elemento mitológico/sobrenatural o la mezcla de éste con el género policíaco entonces será mejor que busquéis otra novela, que abundan y muy buenas en la literatura nacional.

En este enlace podéis leer el primer capítulo.


Ficha técnica:

Ofrenda a la tormenta
Dolores Redondo
Destino. Colección: Áncora & Delfin
Fecha de publicación: 25/11/2014
544 páginas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-233-4868-8
Presentación: Rústica con solapas
Precio: 18,50 €; ebook: 9,99 €


viernes, 12 de junio de 2015

Julio: mes temático del humor y de la fantastía

Como seguramente sabéis ese culo inquieto que es Laky, de Libros que hay que leer, aparte de lecturas conjuntas, retos y demás organiza meses de lectura temática. En julio le tocará el turno al género fantástico y al de humor.
Si os interesa apuntaros pasáos por aquí. Y si necesitáis algún incentivo extra encontraréis un sorteo de libros de ambos géneros.




miércoles, 10 de junio de 2015

Premio Princesa de Asturias de las Letras, 2015

Si el año pasado se premiaba a John Banville/Benjamin Black este año el galardón vuelve a recaer sobre otro autor de novela negra: Leonardo Padura.

Fuente: Fundación Princesa de Asturias



"Leonardo de la Caridad Padura Fuentes, Leonardo Padura (La Habana, Cuba, 9 de octubre de 1955), es un novelista y periodista cubano, conocido especialmente por su serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Mario Conde. Desde 2011, ostenta, además de la cubana, la nacionalidad española, que el Gobierno le otorgó por carta de naturaleza. Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y comenzó su carrera como periodista en 1980 en la revista literaria El Caimán Barbudo y en el periódico Juventud Rebelde.

Después de varios años dedicado al periodismo, lo que le sirvió para ganar “experiencia y una vivencia que no tenía”, según ha afirmado, inició la serie de novelas protagonizadas por el detective Mario Conde con Pasado perfecto (1991). En sus novelas policiacas Padura hace una crítica a la sociedad cubana, pues, como ha dicho, “aprendí de Hammett, Chandler, Vázquez Montalbán y Sciascia que es posible una novela policial que tenga una relación real con el ambiente del país, que denuncie o toque realidades concretas y no solo imaginarias”. Mario Conde es un policía “que arrastra una melancolía”, con una vida desordenada, bebedor, descontento, al que le hubiera gustado ser escritor. Esta serie de novelas de Padura ha tenido gran éxito internacional y ha sido traducida a varios idiomas, además de obtener importantes premios literarios. Mario Conde es “la manera que yo he tenido de interpretar y reflejar la realidad cubana”, afirma Padura. La serie está formada, hasta la actualidad, además de por la citada Pasado perfecto, por Vientos de cuaresma (1992), Máscaras (1995), Paisaje de otoño (1998), Adiós, Hemingway (2001), La neblina de ayer (2003) y Herejes (2013). Con su novela El hombre que amaba a los perros (2009), basada en la historia de Ramón Mercader, asesino de León Trotsky, alcanzó un indudable éxito internacional. Ha escrito también guiones cinematográficos, cuentos y ensayos, además de ediciones de sus entrevistas y reportajes.

Padura ha recibido, entre otros, el Premio Café Gijón (1995), dos veces el Premio Hammett de la Semana Negra de Gijón (1998 y 2006), el Premio de las Islas (2000), el Prix des Amériques insulaires et de la Guyane, el Premio a la Mejor novela policiaca traducida en Alemania y en Austria (2004), el Premio Raymond Chandler (2009) y el Premio Francesco Gelmi di Caporiacco (2010) por El hombre que amaba a los perros, obra con la que ha ganado asimismo el Prix Initiales (2011), el de la Crítica del Instituto Cubano del Libro (2011) y el Carbet del Caribe (2011). Premio Nacional de Literatura (Cuba, 2012) y Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2014, en 2013 le fue concedida la Orden de las Artes y las Letras de Francia."