domingo, 13 de enero de 2013

El alquimista impaciente, Lorenzo Silva

En una entrada anterior, cuando reseñé Carta blanca, ya hice un pequeño resumen acerca de Lorenzo Silva así que para no repetirme sólo comentaré que con esta novela ganó el Premio Nadal en el año 2000.

LA NOVELA: El alquimista impaciente 



Reseña del editor
En un motel cerca de Guadalajara yace un hombre muerto en una postura poco honrosa. ¿Asesinato de estudiada crueldad o muerte natural tras la pasión de un encuentro amoroso? En ambos casos, se trata de un destino incomprensible para el ingeniero Trinidad Soler, respetable hombre de familia empleado en una central nuclear cercana. Pero las apariencias engañan, y alguien recuerda haberlo visto la noche anterior acompañado de una rubia de marcado acento ruso. El sargento de la Guardia Civil Rubén Bevilacqua, psicólogo renegado, y su ayudante Virginia Chamorro, mujer reservada y perspicaz, aficionada a la astronomía, deberán resolver este caso donde la primera incógnita por desentrañar es la víctima. La investigación del caso pronto les llevará a rebasar la mera pesquisa policial para adentrarse en el lado oscuro del ingeniero nuclear. Su insospechada vida secreta desvelará un entramado de dinero, prostitución y sucios manejos empresariales que se extienden de Madrid a Málaga, de Guadalajara a la Costa del Sol. Pero como en la alquimia, la clave está en la paciencia: la que necesitarán los investigadores para resolver el caso, pero también la que les faltó a los personajes involucrados en la historia.


Los personajes:
En esta novela Lorenzo Silva ahonda un poco más, poco, en la pareja de protagonistas presentados en El lejano país de los estanques pero como en esa reseña no hablé de ellos lo haré ahora.
La descripción que hace de ellos es escueta y la narración se detiene poco en sus características físicas y cuando lo hace, como Bevilacqua es el narrador, se centran en las de la guardia Chamorro.


- Sargento Rubén Bevilacqua
Rubén Bevilacqua, Vila para aquellos a quienes su apellido resulta impronunciable, nació en Montevideo. Hijo de uruguayo de ascendencia italiana y de española, con seis años regresa a España con su madre perdiendo el contacto con su padre.
Se licenció en Psicología pero tras dos años en paro decidió opositar a la Guardia Civil no por vocación, sino para conseguir un sueldo "magro, pero digno". Poco a poco se ha ido integrando en el cuerpo y se encuentra cómodo con la disciplina y la jerarquía militares.
Trabaja la Unidad Central Operativa, grupo especializado en el crimen organizado y la resolución de crímenes notorios, bajo las órdenes del comandante Pereira.
Es inteligente, culto, escéptico, mordaz, sarcástico, sincero, íntegro, honesto y solitario.
Se sirve de la observación, la deducción, la tenacidad, el trabajo en equipo y de sus conocimientos psicológicos y rechaza recurrir a la violencia. 
Su hobby es pintar soldaditos de plomo de ejércitos derrotados.

- Guardia Virginia Chamorro
Descrita admirativamente a través de la mirada de su superior, de ella sabemos que es alta, delgada, con el pelo rubio oscuro y que a Bevilacqua le recuerda a Verónica Lake, de quien es admirador. Su cara es angulosa y su cuerpo está endurecido por el entrenamiento. Trató de ingresar en varias academias militares siguiendo la tradición familiar y, tras ser rechazada, accedió a la Guardia Civil.

Verónica Lake

La conocemos con 24 años en el primer libro de la serie cuando, con apenas un año de experiencia, es asignada como compañera de Vila. Es reservada, sensata, un poco seca y bastante tímida. Al lado del sargento se va curtiendo y saliendo al exterior. Oculta su belleza tras el uniforme, en parte por timidez pero sobre todo buscando que la tomen en serio en su trabajo, pero cuando opera infiltrada saca su lado femenino deslumbrando al más pintado.
Su afición oculta es la astronomía.


IMPRESIONES:
Como el propio Lorenzo Silva apunta en su página "la novela fue escrita [...] cuando se insinuó en mi mente la posibilidad de recurrir a Chamorro y a Bevilacqua para hacer una aproximación novelesca a cierta fauna de la sociedad española actual, y a ciertos impulsos más bien insensatos que en nuestra sociedad mueven a numerosas personas. Por lo demás, intenté hacer un digno relato policial, que no es tan fácil como algunos parecen querer dar a entender, y como siempre, una historia que estimulara al lector."

Y, en mi opinión como lectora, lo consigue. El relato policial es más que digno y la aproximación a la citada "fauna" se plasma en una crítica a esa parte de la sociedad española enriquecida gracias a pelotazos urbanísticos, los que pagan y los que cobran sobornos y comisiones, lo que están dispuestos a hacer, la falta de escrúpulos de todo tipo y la impunidad con la que actúan. (Todos sabemos ahora cuáles eran, en parte, los polvos de los que nos vienen estos lodos en los que estamos enterrados).

La novela está escrita con fluidez, la información necesaria para la comprensión del caso se ofrece paulatinamente, está correctamente dosificada, debiendo esperar al final para solucionar el caso.
El hecho de que esta serie esté protagonizada por una pareja, hombre y mujer, añade al interés derivado de una trama muy bien planteada una cierta tensión sexual tratada con elegancia que contribuye a la eficacia del relato y a captar la atención de los lectores.


Lorenzo Silva dibuja un retrato ácido de la sociedad actual, dominada por el culto al dinero y al poder que éste proporciona. Sin embargo, frente a la corrupción, el ansia de poder y riqueza, el caciquismo heredado de épocas pasadas y los vicios, aún hay esperanza de la mano no sólo de la pareja de honestos y profesionales protagonistas sino también de alguno de sus personajes secundarios como el juez instructor, desbordado de trabajo pero infatigable en su misión, o el propio comandante Pereira.

El porqué del título no nos lo desvela el autor, a través de Blanca, la viuda de Trinidad, hasta el final de la novela haciendo un símil entre la búsqueda del alquimista (el paciente realizaba una búsqueda interior mientras que el impaciente se corrompía y no veía más allá de convertir un metal innoble en oro) y la búsqueda del empresario actual que no ve más allá del dinero a costa de sacrificar lo que sea.


No estoy de acuerdo con algunas críticas que he leído respecto a que Bevilacqua es un psicólogo frustrado. Es cierto que se unió a la Guardia Civil tras dos años de no encontrar trabajo después de licenciarse. Pero en ningún momento me transmite sensación de frustración por ello. No es un guardia vocacional pero, una vez en el cuerpo, le gusta y disfruta con su trabajo.


Datos del libro:
Nº de páginas: 288 págs.
Editoral: DESTINO
Lengua: ESPAÑOL
ISBN: 978842333756



xxxxx Buena lectura

jueves, 10 de enero de 2013

Asesinos sin rostro, Henning Mankell

Y sigo con novela negra. Si ya os decía yo que era un reto que no me iba a costar mucho.

Antes de contaros mis impresiones sobre Asesinos sin rostro os dejo un pequeño apunte sobre su autor: Henning Mankell



Nació en Estocolmo en 1948. Está casado con Eva Bergman y actualmente divide su tiempo entre Suecia y Mozambique. Tiene a sus espaldas una exitosa y variada carrera literaria pero es mundialmente conocido gracias a la serie protagonizada por el inspector Kurt Wallander, novelas que han recibido numerosos premios y que han sido llevadas al cine y la televisión.
Su última publicación es Un ángel impuro  en la que una mujer sueca llega a regentar un burdel africano y que te ganas de leer (no sé de dónde sacaré el tiempo).
http://www.henningmankell.es/

LA NOVELA: Asesinos sin rostro



 
Este título da origen a la serie Wallander y, aunque en España no se publicaron por orden (se publicó primero La quinta mujer,... misterios editoriales...), yo soy un poco maniática a este respecto y me gusta leerlas desde el principio para conocer bien los personajes y su evolución. Si no lo hago así tengo la impresión de estar perdiéndome una parte de la personalidad de los protagonistas.


Reseña del editor:
El extraño y cruel asesinato de un matrimonio de ancianos en la campiña sueca revela a Kurt Wallander la cara más oscura de la Suecia moderna. En este histórico primer encuentro con sus lectores, el inspector Wallander debe resolver un caso casi tan complicado como su vida personal. Mientras procura desenmascarar a los despiadados asesinos de una anciana que ha muerto con la palabra "extranjero" en la boca antes de que los prejuicios raciales latentes en la comunidad desaten una ola de violencia vengadora, Wallander debe enfrentar el abandono de su esposa, la hostilidad de su hija, la demencia senil de su padre y hasta su propio deterioro físico a causa del exceso de alcohol y comida barata y la falta de sueño. Wallander terminará por hallar la inesperada solución del caso, pero sus problemas familiares no acabarán con este libro. Por no hablar de los de su país, arrojado a una nueva era en la que, como cree el inspector, "la inquietud aumentará bajo el cielo".


ARGUMENTO:
Poco más que aclarar un poquito la reseña editorial, que por una vez sí resume bien un libro, ya que no me gusta destripar las historias y, menos aún, las policíacas.

La novela arranca con el asesinato de Yohannes y Maria Lövgren, un matrimonio de campesinos ancianos que vivían en una granja en las afueras de Ystad, una ciudad pequeña y tranquila de la región de Escania, Suecia. Al frente del grupo que investiga el caso se encuentra el inspector Kurt Wallander que no pasa por su mejor momento personal.
Yohannes ha sido horriblemente torturado hasta morir mientras que Maria consigue llegar al hospital donde, antes de fallecer, pronuncia una sola palabra: extranjero. Cuando la prensa se hace eco de esta información el caso se complica con la llegada de amenazas de atentados por parte de un grupo de ultraderecha.
Esclarecer el caso no será fácil ya que los investigadores carecen de pistas, no parece haber ningún móvil y nadie ha visto a ningún sospechoso en las inmediaciones de la granja.
Wallander tiene por delante un trabajo difícil en el que solo su voluntad de solucionar el caso, su paciencia y su constancia le harán ir descartando unas líneas de investigación y abriendo otras hasta conseguir atrapar a los asesinos.


Kurt Wallander
Si hay algo que los inspectores protagonistas de las novelas policíacas, negras o de suspense suelen tener en común es una vida personal complicada y un sexto sentido que les hace seguir la pista correcta o atar cabos en momento de lucidez. El protagonista de la novela que nos ocupa tiene de las dos cosas en grandes dosis.
 Kurt Wallander tiene una hija de diecinueve años que no ha acabado de superar una adolescencia difícil, acaba de divorciarse o, mejor dicho, su mujer acaba de divorciarse de él y aún la echa de menos, ha engordado y ha descuidado su persona y su casa. Duerme poco y mal, se alimenta de comida rápida y bebe en exceso. Por si fuera poco, su padre anciano que parece estar empezando a padecer demencia senil le chantajea emocionalmente.
Así que se refugia en el trabajo donde pasa horas y horas investigando, reuniendo pistas y testimonios y desesperándose a veces, y en la ópera.
No tiene amigos, ni siquiera entre sus compañeros de trabajo de los que apenas conoce nada de su vida personal.
A pesar de todo o quizá a causa de ello es un personaje al que se le coge cariño. Es un buen policía, honesto y con principios.


Mi lectura:
Cuando pienso en Suecia, no sé si os ocurre igual, me viene a la cabeza la idea de un país poco menos que utópico. Frío, sí, pero democrático, tranquilo, seguro y con una gran cobertura social. Mankell nos muestra a través de la investigación de Wallander la otra cara. Una Suecia en la que también existen problemas: una clase campesina que subsiste a base de duro trabajo, juego, drogas, una política de inmigración ambigua y brotes xenófogos.

El autor también consigue recrear de forma totalmente creíble el trabajo policial, con sus altos y bajos, su método de trabajo, su persistencia, lo arduo y pesado de su trabajo, con momentos de euforia al ir aclarando incógnitas y de desesperación cuando les conducen a un punto muerto.

Aparte de esta interesante presentación de su país y la buena recreación del trabajo policial la novela está bien pero no llegó a apasionarme.
En primer lugar, y ésto puede que sea problema mío, me resulta complicado moverme con el protagonista a través de la región en la que lleva a cabo la investigación. Recurrir constantemente a nombres de pueblos y carreteras que no conozco hace que me pierda un poco en la historia y tenga que recurrir al mapa que mi edición aporta al principio del libro. Lo que por otro lado me lleva a pensar que no será sólo mi caso si no ¿para qué dibujarnos el mapa?.
En segundo lugar, si bien Mankell describe perfectamente a su protagonista en ocasiones se hace recurrente llegando incluso a detalles escatológicos. Por ejemplo no necesitaba saber que cada vez que, por falta de tiempo o desgana, engullía una comida rápida le provocaba diarrea y tenía que ir corriendo al baño.
Y, por último, en la novela aparecen pistas que parecían vitales y que, una vez esclarecido el caso, se quedan colgadas como la nacionalidad del nudo con el que atan a Maria que luego no coincide con la nacionalidad de los asesinos.

La novela arranca bien. El descubrimiento de los cuerpos y el inicio de la investigación están muy bien planteados, con un ritmo que se pierde en la mitad de la historia para recuperarse al final, quizá un poco precipitado.


Ficha técnica:
Editoral: TUSQUETS EDITORES
Nº de páginas: 304 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura bolsillo
    Lengua: ESPAÑOL
    ISBN: 9788483835203




xxxxx Buena lectura

Resultado del sorteo

Añadido un último participante, por la ampliación del plazo a causa de mi desorganización, vamos ya con el sorteo.
Como hago en mis otros blogs el número ganador es generado aleatoriamente por Random y no compruebo quién es. Así también me llevo yo la sorpresa al descubrirlo.



Aquí podéis consultar la lista de los números que teníais asignados en función de vuestro grado de participación. El ganador/a tiene hasta el fin de semana para enviarme las señas a las que quiere que le envíe el libro. Si no se pone en contacto conmigo en ese plazo repetiré el proceso.

martes, 8 de enero de 2013

¿Qué leemos en febrero?

Sé que algunas, muy aplicadas, estáis leyendo ya Palmeras en la nieve , de Luz Gabás. Como siempre a finales de mes, para no desvelar nada a quienes la estén leyendo, haré la entrada comentando la lectura.



Pero tenemos que ir pensando en la lectura conjunta de febrero. ¿Qué os apetece leer?
Recogiendo una sugerencia de varias de vosotras, propongo La marca del meridiano, del Lorenzo Silva, ganadora del premio Planeta 2012. Pero podéis hacer otras y luego votamos la preferida.
Espero vuestros comentarios

xxxxx Buena lectura

lunes, 7 de enero de 2013

Lista provisional de participantes

He tomado nota de no volver a organizar ningún sorteo durante las vacaciones escolares o al menos durante las navideñas. Con tanto trajín de fiestas, niños en casa, comidas, visitas familiares, compras, aluvión de regalos y juguetes,... no he tenido tiempo para casi nada.
Tanto es así que hasta se me olvidó publicar la lista provisional de participantes con los números asignados en el sorteo. No lo demoro más y ésta es:

1. María del Carmen: 1
2. Lu: 2-5
3. Débora.-Monerías: 6-9
4. Lyal: 10-18
5. Susana Deseo Libros: 19-27
6. marimargijon: 28
7. Maria: 29-34
8. Cazoleando: 35-38
9. Tizire: 39-42
10. El costurero de Ani: 43-46
11. mar: 47
12. Marisa G.: 48-51
13. Fesaro: 52-55
14. Artisa: 56-59
15. Zeno Martin: 60-63
16. Cris: 64-67
17. Paqui Martinez: 68-76
18. Blanca Serrano: 77
19. Carmen Maria: 78-81
20. Tatty: 82-85
21. laurita: 86-94
22. Bambú: 95-103
23. FIELTRO.FELT.FELTRO: 104-112
24. Nuemiel: 113-121
25. José Hervás: 122-130
26. Marta: 131


Si advertís algún error comunicádmelo para que pueda corregirlo antes del jueves, día en el que definitivamente haré el sorteo.
Como ha sido fallo mío aceptaré los comentarios que hasta entonces se dejen con intención de participar.

sábado, 5 de enero de 2013

El lejano país de los estanques, Lorenzo Silva

Parece que 2013 va a ser un año lleno de suspense, misterio, víctimas, asesinos e investigadores en lo que a mis lecturas se refiere ya que, sin dudarlo en cuanto vi las propuestas de Cruce de caminos y Kayena, me apunté a sus retos.

Para inaugurar mis lecturas de este género en el reto de Cruce de caminos (el de Kayena comienza en febrero) quería un escritor español y me decidí por Lorenzo Silva ya que, a pesar de tener las novelas de la serie que protagonizan los guardia civiles Bevilacqua y Chamorro, aún no había encontrado tiempo para leerlas. Y como me gusta leer las series por orden empecé con El lejano país de los estanques




El propio autor recoge en su página el siguiente apunte sobre ella: "Esta novela, no me pregunten cómo, fue escrita entre el 22 de agosto y el 25 de septiembre de 1995. La idea rondaba desde hacía un par de años por mi cabeza, y en esos treinta y cuatro días febriles, aprovechando en parte mis vacaciones, pasó "de las musas al teatro" que diría Lope de Vega. Han sido los treinta y cuatro días más fructíferos de mi vida, porque en ellos les di forma novelesca al sargento Rubén Bevilacqua y a la guardia Virginia Chamorro, que no han dejado de traerme suerte desde que nacieron. Esta primera aventura suya obtuvo el Premio El Ojo Crítico 1998."

Y vaya si le trajeron suerte. A ésta le siguen: El alquimista impaciente, La niebla y la doncella, Nadie vale más que otro, La reina sin espejo, La estrategia del agua y La marca del meridiano, que han sido un éxito tras otro. El último, sin ir más lejos, Premio Planeta 2012.

Pero vamos ya con la novela. En primer lugar, la reseña del editor:

En mitad de un tórrido agosto mesetario, el sargento Bevilacqua, que pese a la sonoridad exótica de su nombre lo es de la Guardia Civil, recibe la orden de investigar la muerte de una extranjera cuyo cadáver ha aparecido en una urbanización mallorquina. Su compañera será la inexperta agente Chamorro, y con ella deberá sumergirse de incógnito en un ambiente de clubes nocturnos, playas nudistas, trapicheos dudosos y promiscuidades diversas. Poco a poco, el sargento y su ayudante desvelarán los misterios que rodean el asesinato de la irresistible y remota Eva, descubriendo el oscuro mundo que se oculta bajo la dulce desidia del paisaje estival.
A partir de una sabia mezcla de ingredientes policíacos, relaciones humanas y pinceladas de humor bien dosificadas, Lorenzo Silva construye una novela refrescante y llena de hallazgos.


Argumento:

La novela arranca con la aparición del cuerpo de Eva Heydrich, una rica joven austríaca, desnuda, atada de manos y colgada del techo de un chalet en Mallorca. A priori parece que la responsable del asesinato es la dueña de la casa, Regina Bolzano, que está desaparecida. Como los responsables de la investigación en la isla no consiguen atar todos los cabos y se ven presionados para resolver la extraña muerte de una extranjera en plena temporada estival, desde Madrid envían al sargento Bevilacqua y a su ayudante, la agente Chamorro, con el fin de cerrar el caso lo antes posible. Bevilacqua, que estaba intentando resolver el asesinato de unos vagabundos para el que "hace falta un poli con olfato sobrenatural, pero ésos están todos muy ocupados rodando telefilmes en New York", se desplaza a Mallorca con su compañera y, haciéndose pasar por turistas, buscan pistas entre las personas con las que Eva se relacionó en los últimos días de su vida (una vida marcada por el alcohol, las drogas y el sexo). Sin embargo, pronto se darán cuenta de que la hipótesis de sus superiores tiene muchas lagunas que tendrán que ir aclarando.


Impresiones:

Tenemos (yo al menos la tengo) una imagen preconcebida de la Guardia Civil, quizá por su herencia del tiempo de la dictadura, que no es demasiado positiva. Y, si bien Lorenzo Silva retrata la incompetencia de algunos, más preocupante en el caso de los mandos, también consigue que mantengas la esperanza en un cuerpo en el que hay agentes como Bevilacqua, Chamorro o Perelló.
La historia está contada en primera persona por el propio sargento Bevilacqua lo que hace que la sientas más cercana. Los personajes están muy bien retratados, en absoluto presentados como superpolicías que resuelven cualquier misterio con su sola presencia. Es muy acertado el hecho de que el protagonista sea, además de guardia civil, psicólogo, lo que permite una visión más profunda de los sospechosos y sus motivaciones así como el tratamiento de los interrogatorios.
Está muy bien escrita, con el acertado dominio que Silva tiene del idioma, y su lectura es muy fluida.
Una trama bien construida en la que no sabes quién es el culpable hasta que el propio Bevilacqua lo descubre y en la que con un fino sentido del humor, irónico a veces, aparece una crítica del sistema policial en el que unos superiores, a menudo ineptos, ascienden gracias a los méritos de sus más competentes subordinados.




xxxxx Buena lectura

jueves, 3 de enero de 2013

Una tienda en París, Màxim Huerta



Desde que vi la portada de Una tienda en París, escrito por Màxim Huerta, sentí atracción por él (por el libro, digo). La combinación del título con la foto de la portada me estaba llamando "léeme, léeme". Sin embargo me resistía a ello por prejuicios "ya está otro de la tele escribiendo un libro".

Supongo que a nadie le es desconocido Màxim Huerta pero, por si acaso (alguna rara avis sin televisión, que haberlas haylas) os comento que, nació en Utiel, Valencia,  en 1971, es periodista. Allí, tras licenciarse en Ciencias de la Información, inicia su trayectoria profesional en radio y medios escritos. En 1997 se incorpora a Canal 9. Comienza a trabajar en Telecinco en 1999, al frente del informativo regional de la cadena para la Comunidad Valenciana. Ese mismo verano pasa a la emisión nacional donde permanece cinco años presentando distintas ediciones de Informativos Telecinco. Durante ese período presenta La noche temática de los juegos de rol y forma parte del equipo informativo de elecciones y grandes acontecimientos, como la guerra de Irak, de Afganistán o la boda real. En 2005 da un sorprendente giro a su carrera profesional —hasta ese momento siempre vinculada a los espacios informativos— y se incorpora al equipo de presentadores de El programa de Ana Rosa, un magacín matutino. Formó parte también del equipo de Queremos hablar, en Punto Radio. Màxim Huerta es miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión y colabora en Vanidad y Divinity. Una tienda en París es su tercera novela. Anteriormente había publicado Que sea la última vez... y El susurro de la caracola.

Y la resistencia duró hasta el pasado puente de Fin de Año en el que me encuentro con que me había olvidado de guardar un libro en la maleta. Menos mal que sí había metido el libro electrónico... Y revisando los títulos que tenía en él volví a toparme con Una tienda en París y la mujer de abrigo verde mirando ensimismada el escaparate. "Bueno, vale, seguro que es una lectura ligerita apropiada para despejar un poco estos días de comilonas y encuentros familiares". Pero nada más lejos de mi prejuiciada impresión.

Vamos primero con la reseña del editor:
¿Alguna vez has pensado empezar de cero en otra ciudad? Fue entonces cuando todo cambió. Justo al acercarme a aquel viejo cartel de madera escrito en francés que vendían en un anticuario improvisado de Madrid. Aux tissus des Vosges, Alice HUMBERT, nouveautés. Entré sin decir nada. Tenía la mirada perdida del que logra lo que quiere. En pocos segundos presentí un vuelco y una irreprimible necesidad de cambiar de vida. Traducido quería decir: tejidos de los Vosgos, Alice Humbert, novedades. Significaba más, mucho más... Màxim Huerta nos transporta al París de los felices años veinte de la mano de dos mujeres maravillosas, irresistibles y arrebatadoras. Una novela conmovedora, sensible y terriblemente sentimental que te hará soñar. Sin duda alguna, el libro más romántico del año.

Y si, siguiendo mi recomendación, decidís leer el libro no continuéis leyendo esta entrada porque os desvelaré partes de la trama restándole atractivo a vuestra lectura.


La novela:
Teresa es una mujer gris e insegura, huérfana desde muy pequeña, que lleva una vida acomodada pero a la sombra de su estricta tía. Está cansada de sus rutinas, anhela a Laurent, su gran amor que un buen día desapareció, y la vida que pudo ser y no fue. Necesita un cambio pero es incapaz de decidirlo por sí misma.
Un día un cartel que encuentra en una tienda de antigüedades le hace sentir algo especial, "los objetos nos eligen", y se lo lleva a casa. A partir de ese momento empiezan a pasar cosas raras: se enciende la música (siempre una canción en francés), se cae el cartel del lugar en que está colgado (mostrando una dirección en París que hasta entonces estaba oculta),...Teresa siente que debe romper, por fin, con la vida que lleva y marcharse a París desde donde Alice, la dueña de la tienda a la que perteneció el cartel, la está llamando. Compra la tienda y mientras la restaura intenta seguir el rastro de la anterior propietaria, algo que la está obsesionando. Y es en el sótano de la tienda donde encontrará nuevos rastros de Alice, una mujer que posó para alguno de los mejores artistas de los años 20 y que participó de su vida bohemia.


Moïse Kisling, Desnudo de Arletty


Mis impresiones:
Como no había leído sus anteriores novelas no tenía ni idea de qué me iba a encontrar en el libro. Y he de decir que me sorprendió, favorablemente, desde el inicio.
Como apunta la reseña editorial es una novela conmovedora, sensible y sentimental. Todo ello podría inducirnos a pensar que se trata de una pastelada cursi pero nada más lejos de ella.
Màxim Huerta consigue que sientas a Teresa, el ambiente opresor en el que crece, y que desees que, de una vez, se libere de sus cadenas. Por eso cuando se muda a París te alegras por ella y te ilusionas con los pasos que va dando para cumplir sus sueños.
Y, cuando más interesada estoy en seguir los pasos de Teresa en París siguiendo el rastro de Alice, aparece ella y nos cuenta cómo se convierte en una cotizada modelo para los pintores más famosos del momento, cómo pasa de vivir en una casa humilde en la que la comida escasea a vivir noche tras noche los excesos de un París de entreguerras en pleno apogeo artístico, un París en el que se dan cita los mejores pintores y fotógrafos del momento y en el que estas mujeres son sus musas. Y en esta ocasión también consigue Màxim Huerta que asistas como espectador a los felices, para algunos, años veinte recreando con acierto la atmósfera de los antros frecuentados por los artistas y sus desenfrenadas fiestas.
Consigue, además, entrelazar las vidas de las dos mujeres sin que resulte forzado, así como que el final, esperado, no pierda fuerza. Y es que, al final, sí que tenían relación, sí que Alice estaba conduciendo de la mano a Teresa hacia la felicidad.

Os recomiendo su lectura.


DATOS DEL LIBRO:
Nº de páginas: 352 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editoral: MARTINEZ ROCA
Lengua: Español
ISBN: 9788427039032



xxxxx Buena lectura